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Sierra Leona – Joe repartirá vuestras cartas a los niños de la calle


16 diciembre 2018 23:00 | Por admin
Sierra Leona – Joe repartirá vuestras cartas a los niños de la calle

(ANS – Freetown) – Hace pocos días se invitó a una escuela salesiana escribir cartas para las chicas y los muchachos de Sierra Leona. La pregunta era ¿Quién llevará las cartas y los saludos? Hoy le presentamos a uno de los carteros que repartirán a los niños de Don Bosco Fambul en vuestro nombre. Se llama Joe Conteh, y cuando era pequeño fue un niño de la calle. Hoy coordina el Centro de Cuidado para Niños y es como un padre para los 50 niños que pasan por él cada nueve meses, mientras les ayudan e intentan que vuelvan con sus familias.

Como la de miles de chicos africanos, la historia de Joe empieza en una familia muy pobre. “En casa no había suficiente dinero para mantenernos a todos, porque éramos muchos”, nos cuenta. Mientras con sus padres y hermanos sufría la pobreza, tuvo la mala suerte de hacerse amigo de otros chicos que le acabaron convenciendo de que estaría mejor sin sus padres. Y se escapó.

Cuando ya estaba viviendo en la calle, Joe se dio cuenta de que no era tan bonito como esperaba. “Cada día teníamos que luchar un montón para sobrevivir”. Lo conseguían haciendo pequeños trabajos, mendigando o robando. Corrían el riesgo de sufrir violencia, de ponerse enfermos, o incluso de que lo detuvieran y lo mandaran a una cárcel de adultos.

Así era su vida, hasta que conoció a los salesianos. “Un día vino una persona de Don Bosco Fambul. Me preguntó si quería seguir en la calle o volver a casa”. Joe no sabía si fiarse, porque “venía gente de muchas organizaciones a hablar con nosotros, pero al final solo sacaban unas fotos y se iban”.

Tuvieron que ir a verle dos veces más hasta que al final se decidió a visitar el centro. Y, al conocerlo, decidió quedarse. “En esa época éramos muchos, 72”. En su caso, no fue posible que volviera con sus padres. “Pasamos allí diez meses, y luego nos preguntaron si queríamos seguir estudiando en el colegio o hacer formación profesional. Eligiéramos lo que eligiéramos, nos ayudarían dos años más”. Así que se decidió por la formación profesional. “Me preparé durante 18 meses, y al final me dieron las herramientas que necesitaba para empezar a trabajar. Me gradué el 22 de junio de 2002”, recuerda orgulloso.

Su gran sueño es que los niños de la calle “tengan un futuro mejor. Vivir en este país no es fácil. Pero yo les digo que estar aquí es una gran oportunidad y que tienen que trabajar juntos para lograr ser libres, ciudadanos responsables y amigos de Dios. Cada día rezo por ellos”.

Fuente: www.alfayomega.es/